La iniciativa, defendida por el portavoz socialista José Julián Mena y la concejala Raquel García, surge en el contexto del debate del presupuesto municipal para 2026 y ante la situación de bloqueo que atraviesa la gestión del actual grupo de gobierno. Según señalan los socialistas, Arona atraviesa una etapa marcada por la falta de ejecución de proyectos e inversiones públicas, a pesar de que el Ayuntamiento cuenta con importantes recursos económicos disponibles.
Desde el PSOE recuerdan que el Ayuntamiento mantiene más de 200 millones de euros en los bancos, mientras que en los últimos tres años no se han materializado obras públicas relevantes que mejoren infraestructuras, espacios públicos o servicios municipales.
Ante esta situación, los socialistas proponen destinar parte de los recursos disponibles a reducir el tipo impositivo del IBI, actualmente situado en el 0,55, cuando la normativa estatal permite bajarlo hasta el 0,40, lo que abre un margen real para disminuir la presión fiscal sobre la ciudadanía.
Para el portavoz socialista, José Julián Mena, la situación es clara:
“Si el Ayuntamiento tiene recursos pero no es capaz de ejecutar inversiones que mejoren Arona, al menos debería aliviar el bolsillo de los vecinos y vecinas reduciendo la contribución”.
La concejala Raquel García subraya que esta medida cobra aún más importancia en el actual contexto económico, marcado por el aumento del coste de la vida, el encarecimiento de la energía y las dificultades de muchas familias para hacer frente a los gastos cotidianos.
El PSOE de Arona recuerda además que durante los mandatos socialistas se aplicaron medidas fiscales para reducir la presión sobre la ciudadanía, entre ellas la bajada de la contribución en 2017 y medidas de apoyo a empresas y autónomos durante la pandemia.
“Cuando el PSOE gobernaba Arona se bajaron los impuestos y se ejecutaron obras. Hoy ocurre lo contrario: los impuestos siguen igual mientras las inversiones no llegan”, señalan desde el Grupo Socialista.
Con esta propuesta, el PSOE busca abrir un debate necesario sobre la política fiscal municipal y defender una gestión que combine inversiones públicas con medidas que mejoren directamente la economía de los vecinos y vecinas del municipio.